BALANCE DE MATERIA
Ley
conservación de la materia:
También conocida como ley de conservación de la masa o ley de Lomonósov-Lavoisier es una ley fundamental de las ciencias
naturales. Fue elaborada independientemente por Mijaíl Lomonósov en
1748 y descubierta unos años después por Antoine Lavoisier en
1785. Se puede enunciar de la siguiente manera:
“En un sistema aislado, durante toda reacción
química ordinaria, la masa total en el sistema permanece constante, es
decir, la masa consumida de los reactivos es igual a la masa de los productos
obtenidos”
La ley implica que la masa no se puede
crear ni destruir, pero puede transformarse en el espacio, o las entidades
asociadas con ella pueden cambiar de forma.
Esta ley es fundamental para una adecuada
comprensión de la química. Está detrás de la descripción habitual de las
reacciones químicas mediante la ecuación química, y de los métodos
gravimétricos de la química analítica.
Teniendo en cuenta la ley de conservación de la materia, cuando escribimos una ecuación química, debemos ajustarla de manera que cumpla con esta ley. El número de átomos en los reactivos debe ser igual al número de átomos en los productos. El ajuste de la ecuación se logra colocando índices estequiométricos delante de cada molécula. El índice estequiométrico es un número multiplica a los átomos de la sustancia delante de la cual está colocado
Análisis de problemas de
balance de materia
1)
Interpretar adecuadamente el
enunciado del problema.
Conviene leer el problema varias
veces para comprenderlo y asimilarlo bien. Tratar de identificar qué datos son
conocidos y cuáles desconocidos. Si existe una o más reacciones químicas
involucradas o por el contrario no hay ninguna. Si se conocen bien todas y cada
una de las sustancias químicas que intervienen (elementos químicos y fórmulas
de las moléculas) y que cambios pueden sufrir en las condiciones a que van a
ser sometidas.
Se presupone siempre que las
condiciones son estacionarias, es decir, independientes del tiempo y que no
existe acumulación de masa en los equipos del proceso, de manera que la entrada
de materia tiene que ser igual a la salida conservándose los principios que se
indicaron más arriba.
Es preciso desarrollar el sentido
común y los conocimientos de química para aventurar hipótesis correctas como
por ejemplo que en toda combustión de una sustancia orgánica a alta temperatura
y con aire suficiente todo el carbono se convierte en dióxido de carbono, todo
el hidrógeno en agua, todo el azufre en anhídrido sulfuroso y todo el nitrógeno
en nitrógeno molecular. Se considera por lo tanto, salvo indicación expresa,
despreciable la formación de CO y de NOx.
2)
Dibujar un diagrama de flujo
En el que se representen las
corrientes de entrada y salida por flechas y las operaciones o procesos como
cajas rectangulares. En ellas tendrán lugar por ejemplo reacciones químicas o
procesos de mezcla o separación con una o varias entradas y en general una o
varias salidas a veces con distintas fases: líquida, sólida o gaseosa.
3)
Colocar en el diagrama los datos conocidos y
desconocidos.
En las corrientes de entrada y
salida del diagrama de flujo se identifican las sustancias químicas, fases y se
indican las composiciones en caso de ser conocidas y las cantidades de flujo de
materia de las sustancias que sean datos en el problema.
4)
Colocar en las cajas del diagrama las
reacciones ajustadas y rendimientos de operación.
En caso de existir una o varias
reacciones se ajustarán y asignarán a los procesos correspondientes así como su
rendimiento o eficiencia tanto para aquéllas como para los procesos de
separación.
5)
Desarrollar un balance de materias parcial o
total
Para cada elemento químico o
sustancia que no reacciona se puede establecer un balance que iguale la entrada
a la salida. Para ello conviene empezar con las sustancias más fáciles, es
decir, aquellas que estén en una sola fase o una corriente única o bien que no
reaccionen como sucede con los componentes inertes, cenizas etc. Por ejemplo el
balance de nitrógeno en los procesos de combustión de hidrocarburos con aire,
permite relacionar rápidamente las corrientes de entrada y salida.
Aunque normalmente se puede plantear
los balances de muchas maneras, una solución muy frecuente es hacerlo como
ecuación matemática por elemento químico que iguale la suma de moles de entrada
de cada sustancia que contenga el elemento en cuestión a la suma de moles de
sustancias de salida que contengan dicho elemento, en ambos casos se afectará a
cada sustancia de un factor dado por el número de veces que el elemento
aparezca en la molécula.
6)
Resolución del sistema de
ecuaciones.
El sistema de ecuaciones expresado
por los balances elementales se resolverá por los métodos habituales de
resolución de sistemas de ecuaciones lineales (p.ej. método de eliminación de
Gauss).
7)
Comprobar que la solución es lógica
y no hay errores.
Mediante la realización de un
balance global de materia se puede comprobar que las masas totales entrante y
saliente son iguales. Esta condición es redundante y combinación lineal de la suma
de todos los balances elementales pero puede servir de prueba de que no hay
errores.
Asimismo conviene desconfiar de los
resultados obtenidos muy pequeños o muy grandes.
Balance de materia en los que no intervienen reacciones químicas.
Es esta parte se abordará
la resolución de problemas de balance de materia en procesos en estado
estacionario no reactivos. Es decir, no se consideran procesos donde ocurran
reacciones químicas de ninguna índole. La ecuación de balance de materia que se
aplica para este caso es la ecuación:
Entrada = Salida
En los procesos de
unidades únicas es sencillo plantear el problema. Como hay una sola unidad, el
número de ecuaciones que puede obtenerse es igual al número de componentes (una
ecuación por cada componente) más una ecuación de balance global (por unidad).
En general, si hay n componentes, se obtendrán n balances
por componente y un balance global. Es decir, que habrá siempre n+1
ecuaciones, de las cuales n ecuaciones son independientes. La
ecuación adicional servirá para chequear los resultados obtenidos.
En los procesos de
unidades múltiples es imprescindible trazar las fronteras parciales alrededor
de las cuales se analiza una parte del sistema. Se puede hacer el análisis
solamente en el mezclador, en el reactor o en el condensador. Se puede analizar
el proceso alrededor del conjunto mezclador-reactor, por ejemplo, o alrededor
del conjunto reactor-condensador. Por último, también es posible llevar a cabo
el análisis alrededor de todo el sistema (en la frontera del sistema).
En sistemas de
múltiples unidades se puede formular un conjunto más amplio de ecuaciones de
balance. Por cada unidad del proceso es posible plantear tantas ecuaciones de
balance por componentes como componentes hay (una ecuación por cada componente)
más una ecuación de balance global (por unidad). Por cada frontera que agrupe
dos o más unidades también se puede hacer lo mismo, así como para el sistema
total
Es importante
determinar cuántas incógnitas hay en el problema y cuáles ecuaciones son
independientes. Hay que verificar que el subsistema (o sistema total) analizado
tiene cero grados de libertad, antes de escribir las ecuaciones. La idea sigue
siendo comenzar a resolver el problema formulando las ecuaciones de balance que
involucren el menor número de incógnitas.
BALANCE DE MATERIA
CON REACCIONES QUÍMICAS (PROCESO QUÍMICO).
Cuando se lleva a cabo una
reacción química en determinado proceso, los procedimientos aplicados de
balance de materia se complican. Además de los balances por componentes y
global que se siguen formulando para las unidades en las que no ocurren
transformaciones químicas, hay que tomar en cuenta la información concerniente
a la reacción química dada que se lleva a cabo en un reactor (ejemplo, la
estequiometria, el reactivo limitante, la conversión de un reactivo). Se sigue
considerando sistemas en estado estacionario o muy cercanos a sus condiciones
de operación de estado estacionario.
La ecuación de balance de materia
que se aplica para el reactor:
Entrada + Generación
= Salida + Consumo
BALANCE DE MATERIA
CON MÚLTIPLES SUBSISTEMAS.
Las plantas en la industria
química se componen de muchas unidades interconectadas entre sí. Cada unidad
constituye por sí sola una unidad de análisis denominada subsistema.
La presencia o no de subsistemas,
no altera la forma de trabajar con los balances de materia, pudiendo decirse
que su tratamiento es similar a cuando se tiene un solo sistema. En la figura,
se puede observar la presencia de dos subsistemas, uno formado por la columna
de destilación y otro formado por el condensador.
Para su resolución, se procede a
enumerar y contar el número de variables cuyo valor se desconoce, asegurándonos
de no contar la misma variable más de una vez para luego formular y contar los
balances independientes que es posible hacer, verificando que los balances para
una unidad no conviertan los balances para otra unidad que antes eran
independientes en balances dependiente.
En muchos casos la mejor
estrategia es realizar balances de masa para el proceso global ignorando la
información relativa a las conexiones internas entre los distintos subsistemas.
Posteriormente se procederá a realizar balance de materia para el/los
subsistemas involucrados.
No obstante, el balance que se
realiza en los subsistemas se le conoce como balance parcial; donde se
considera un determinado componente en cada una de las corrientes.
A continuación, un ejemplo de balances
de materia en los que intervienen múltiples subsistemas.
Determinar las corrientes A, B, C, P y W, así como las composiciones W(KCl,A ) y W(H20,A )
Cuando en un problema de balances de materia tenemos varios subsistemas aplicaremos dos tipos de balance:
Balance de materia a todo el sistema.
Balance de materia a cada subsistema.
Debe tenerse en cuenta que la ecuación que resulta del balance total es dependiente de las ecuaciones obtenidas por balance a los diferentes subsistemas.
Balance de masa a todo el sistema: 100=P+W
Balance al KCl: (0.20)⋅(100)=0.91P
Balance a la unidad 1: 100+C=A
Balance al KCl : (0.20)⋅(100)+0.33C=W(KCl,A )A
Balance a la unidad 2: A=B+W
Balance al KCl: (W)(Cl,A ) A=0.50B
Podemos escribir una última ecuación para la corriente A: W(KCl,A )+W(H20,A )=1
Se han planteado 7 ecuaciones independientes que permiten por resolución del sistema obtener las 7 incógnitas.
RECIRCULACIÓN,
DERIVACIÓN Y PURGA.
Recirculación:
parte de la corriente que sale de un proceso se incorpora de nuevo el proceso.
En este caso la alimentación (A)
a la primera unidad es igual a la alimentación fresca (AF) al proceso más la
recirculación (R). Existen varias razones para utilizar la recirculación en un
proceso químico, como, por ejemplo: recuperación y utilización de reactivos no
consumidos, recuperación de catalizadores, dilución de un flujo de un proceso,
circulación de un fluido de trabajo como en los refrigeradores.
Derivación "by
pass": corriente que pasa por alto una o más etapas del proceso, llegando
directamente a otra etapa posterior.
Es cuando una fracción de la alimentación a una unidad del proceso se desvía de la unidad y se combina con el flujo de salida de la misma o de otra unidad posterior. Generalmente, la finalidad de utilizar la desviación es influir en la composición y las propiedades del producto.
Purga: corriente que se
utiliza para eliminar una acumulación de sustancias inertes o indeseables que
de otra manera se acumularían en el flujo de recirculación. Para esto, una
fracción de la recirculación se extrae del proceso.
Los cálculos de desviación, recirculación y purga se realizan de la misma manera: se dibuja y se etiqueta el diagrama de flujo y se usan los balances generales, los balances de las unidades del proceso y los balances alrededor del punto de mezclado para determinar las incógnitas del problema





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